28 nov. 2013

jueves, noviembre 28, 2013

Expertos han denunciado que las AFP están falseando información sobre la verdadera situación de la “tasa de retorno”, que determina la pensión que obtienen los trabajadores chilenos. Lo anterior, porque la OCDE reveló recientemente que este promedio es de 52%, mientras que el gremio de las AFP afirma que sería de 87%.


Diario Uchile
La OCDE, el bloque de 34 países que desde el año 2010 es integrado también por Chile, comprobó que las pensiones que entregan las seis Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) son tan bajas como lo denunciado hace tiempo por diversos expertos.

El organismo internacional reveló que la “Tasa de Reemplazo” (o sea, el porcentaje que representa la pensión del sueldo imponible promedio de los últimos 10 años de un trabajador) es de apenas 52%. Esto, para las personas con ingreso medio de $580 mil, dato relevante porque la mitad de la población tiene ingresos inferiores a 320 mil pesos mensuales. En el caso de las mujeres, la Tasa de Reemplazo llega apenas al 42%.


La Asociación de AFP (que agrupa las empresas: Provida, Hábitat, Cuprum, Capital y Modelo) publicó que la tasa de reemplazo sería de 87%, lo que no se corresponde en absoluto con lo evidenciado por la OCDE.

Sobre esta base, el economista del Centro de Estudios Nacionales de Desarrollo Alternativo (CENDA), Gonzalo Cid, dice que las AFP falsean datos, porque en los hechos el promedio actual de las pensiones, según lo ratifica la Superintendencia de Pensiones, es de apenas 173 mil pesos.

“Los datos que ha presentado la Asociación de AFP son absolutamente falsos. Ellos hablan de una tasa de reemplazo mayor al 80%, hoy día vemos que en el caso de los hombres es algo mayor a 50% y en las mujeres a 40%. En Chile el sistema privado de pensiones no es capaz de otorgar pensiones de acuerdo a lo que los estándares internacionales sugieren como tasas de reemplazo, que es sobre el 70%, hoy día una entidad extranjera logra generar estas cifras”, detalla Cid.

El experto recuerda que sólo diez países de Naciones Unidas tienen un sistema de capitalización individual como el que se impuso en Chile en 1981, pero el caso de nuestro país es el único en el que las personas no tienen derecho a escoger si ahorrar en un sistema privado o público. Además, el sistema de AFP es el único que no incluye un aporte del empleador al fondo de pensiones.

En el mismo sentido, el economista de la Fundación Sol, Marco Kremerman, deja en claro que Chile no tiene lo que a nivel internacional se entiende como “sistema de pensiones”.

“Lo primero es que Chile no tiene un sistema de pensiones. Chile tiene un sistema de ahorro forzoso, pero no tiene un sistema de pensiones amparados en los principios básicos de seguridad social de la Organización Internacional del Trabajo, un sistema que efectivamente tenga como objetivo central entregar pensiones a la mayoría de la población. Hoy día tenemos un sistema de ahorro forzoso que depende de las cuestas de capitalización individual que tiene cada persona, cuya rentabilidad está sometida a los vaivenes de la economía nacional e internacional”, explicó el economista.

Finalmente, el director de proyecto sociopolítico de la Fundación Ebert, el sociólogo de la Universidad Libre de Berlín, Jaime Ensigna, dijo que es inviable que sin aporte del empleador y con apenas 10% de ahorro mensual se pueda acceder a una pensión digna.

“El 10% que pongan los trabajadores no les va a permitir una pensión digna al final de su vida laboral. Es necesario, por lo menos, tener el doble, donde un porcentaje lo pongan los trabajadores y otro los empleadores. Por lo menos no tendríamos estas pensiones de miseria, gente que sale con una pensión de $150.000 cuando en su último sueldo han ganado 1 millón de pesos, vale decir, es un retorno del 25% al 35% y no el retorno prometido por las AFP, lo que hoy tenemos es una gran estafa”, apuntó.

El año 2012, las AFP recibieron 4,3 billones en cotizaciones, más 1,3 billón aportado por el Estado. Es decir, 5,6 billones, pero solo entregaron 2,5 billones en pensiones. Esto significa, según los especialistas, que con un sistema de reparto (en vez de AFP), Chile podría duplicar las pensiones de los jubilados.

La superintendenta de Pensiones, Solange Berstein, dijo que está analizando el informe de la OCDE que estableció, además, que los chilenos trabajan en promedio hasta los 70,4 años de edad, 10 años sobre los 60 establecidos legalmente para pensionarse. Se trata de la mayor diferencia entre edad oficial y efectiva de jubilación entre los 34 países de la OCDE.

Detrás de Chile se ubican Corea del Sur, con una jubilación legal y efectiva de 60 y 69,8 años respectivamente; y México, con 65 y 68,7 en cada caso.

Mientras, en el caso de los hombres, en Chile el desempeño laboral se extiende en promedio hasta los 69,4 años, casi cinco más que los 65 establecidos actualmente para jubilar. Acá la diferencia entre una edad y otra es la tercera más alta del organismo. Primero está Corea del Sur (60 versus 71,1) y México (65 frente a 72,3).

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