16 jun. 2014

lunes, junio 16, 2014

La compañía estadounidense, sobre la que pesan cuatro condenas por prácticas antisindicales y decenas de multas por distintos incumplimientos laborales, sigue violando de forma sistemática los derechos humanos individuales de sus trabajadores.

elciudadano.cl
Desde el Sindicato y la CUT de Chile se ha presentado nuevamente una queja a la multinacional por pretender “imponer un sistema de relaciones laborales antisindical por sobre la Constitución chilena y la amplia normativa internacional”

En la CUT, acompañado de alrededor de 10 socios del Sindicato y Claudio Urrutia, consejero nacional de la CUT, el presidente de la organización sindical de Starbucks,Andrés Giordano, hizo pública la queja mediante una declaración de prensa, en la que ha señalado que el pasado 28 de mayo fue interpuesta un recurso de queja ante el PNG del OCDE en Chile, “por los graves acontecimientos que han venido ocurriendo durante los últimos 5 años” en materia de violación de los derechos sindicales de los trabajadores de la multinacional.


La organización sindical denuncia “la campaña antisindical constante” de la multinacional, que en la práctica ha supuesto una interferencia en el derecho de los trabajadores a unirse al Sindicato, mediante la “infiltración y financiamiento” de trabajadores dentro del sindicato y la entrega de “infomación falsa y tendenciosa” para evitar la sindicalización.

Además, el colectivo denuncia que no se recononozca el rol del sindicato ni la negociación colectiva como mecanismo válido y efectivo de mejora de las condiciones salariales.

En lucha desde 2009

Desde el año 2009, época en que se constituye formalmente el sindicato, se empiezan a observar una “serie de conductas, políticas y estrategias, sostenidas hasta el día de hoy, para impedir el normal desarrollo de la organización de trabajadores.

Las prácticas antisindicales parecen ser una una constante en la multinacional. Starbucks afirma oficialmente que la negociación colectiva no es un proceso aceptado por las políticas de la compañía. De hecho, en su página web, a raíz de una condena por antisindicalidad en su país de origen, declara que se trata de una organización “innecesaria” y “superflua”.

En el año 2011 daría inicio el primer proceso de negociación colectiva, poniéndose en conocimiento oficial por primera vez a la compañía sobre la identidad de los socios de la organización sindical, y es entonces cuando el acoso de la compañía sobre la organización sindicalista y los trabajadores se vuelve “muchos mas directo” sobre los trabajadores.

Los departamentos de RR.HH. y Operaciones, dirigidos por Francesca Faraggi Ramírez y Claudia Aburto Benítez respectivamente, pusieron todos sus recursos a disposición de varios objetivos antisindicales”, señala el comunicado. La compañía acosó a los trabajadores involucrados -a través de llamados telefónicos o presencialmente-, extorsionándolos con represalias de diversa índole.

Léase “desincentivar la afiliación al sindicato”, “logar que algunos partners se bajen (desafilien)”, “interferir directamente en el proceso de afiliación”. Estas son algunas de las citas recogidas en los correos entre altos sindicatos que se han presentado como respaldo a la queja sindical. Las consecuencias del hostigamiento y las acciones de la empresa para asfixiar la negociación colectiva se reflejaron en la renuncia de casi 30 trabajadores al sindicato en tan solo un mes.

Durante la huelga convocada por el sindicato en 2011, en relación a mejoras salariales y otras condiciones de los trabajadores, Starbucks alteró los registros de asistencia para afectar el quórum de trabajadores que hacían efectiva la huelga. Una vez iniciada ésta, la empresa insiste con otra macabra estrategia: financiar un grupo infiltrado dentro de la organización sindical para lograr conseguir el quórum necesario para censurar a la comisión negociadora y al directorio sindical, iniciativa que finalmente fracasaría.Tras 30 días de paralización y 12 días de huelga de hambre por parte de los directivos sindicalistas sin obtener ningún tipo de acuerdo, el sindicato pone fin al proceso de negociación colectiva.

Cuando el sindicato comienza a preparar el segundo intento de acuerdo colectivo hacia fines del 2012, la compañía pone nuevamente en marcha su aparato operativo y comunicacional para desprestigiar al sindicato, atentando contra los derechos humanos, política que a pesar de las multas impuestas, se ha mantenido hasta el día de hoy.

Durante el año 2013 se hizo oficial que la empresa incumplía con algunas de las normas básicas laborales de nuestro país, como la entrega de uniforma gratuito o el financiamiento de la sala de cuna de los hijos de sus trabajadores menores de dos años.

El sindicato vuelve a la lucha en este contexto y esta vez presenta un proyecto más escueto con miras a alcanzar un acuerdo lo más rápido posible. Sin embargo, la política antisindical había surtido efecto, y frente al 50% de trabajadores afiliados al sindicato en 2011, este había decendido hasta el 5%.

La respuesta de la multinacional es de negación nuevamente, alegando su imposibildad de negociar con colectivos y sin presentar ningún tipo de contraoferta al respecto. La única oferta presentada, que nunca había sido solicitada, fueron “renuncias indemnizadas en un 80%” para los trabajadores sindicalistas que optaran por retirarse de la compañía, lo que constituye una ofensa para los conformantes de la organización sindical.

Tras el recurso presentado a los 12 días de paralización, la compañía multinacional comienza a anunciar la concesión de algunas mejoras en las condiciones laborales de sus trabajadores, pero siempre presentándolo como un acto de generosidad por parte de la empresa y enfantizando el discurso de las relaciones individuales frente al derecho de negociación colectiva de los trabajadores.

Una nueva queja a la censura sindical

Desde el colectivo sindical aseveran que la nueva queja presentada por la por el Sindicato se encuentra respaldada por más de 140 documentos, entre los que se encuentran audios, videos, comunicados con el sindicato y documentos oficiales de la compañía.

“Buscamos que el Punto Nacional de Contacto de la OCDE y todas las autoridades correspondientes tomen conocimiento del caso y abran un proceso de investigación e intervención en torno a las conductas y políticas de Starbucks Coffee”, a fin de detener las sistemáticas violaciones a los derechos humanos individuales de los trabajadores de la multinacional, han señalado en comunicado de prensa. 

Aunque la justicia ha condenado en 4 ocasiones a la multinacional, en conjunto, el monto de las decenas multas impuestas no supera las ventas realizadas por la empresa en un solo día.

El colectivo denuncia que durante estos cinco años, las violentas prácticas antisindicales y de violación de los derechos humanos de la compañía han dejado sin efectividad a la organización , que en dos años ha pasado de un 50% de afiliación a un 3%.

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