18 dic. 2013

miércoles, diciembre 18, 2013
No quisimos publicar este artículo antes del balotaje para que no se pensara que el Sindicato estaba induciendo a votar por alguna de las candidatas, pero lo cierto es que el gobierno de Piñera, al cual sólo le quedan un poco más de dos meses de ejercicio, no cumplió con su promesa de acabar con el abuso del Multirut. 

¿Fuimos ingenuos al pensar que Piñera cumpliría con su palabra? En su discurso presidencial del 21 de mayo de 2010 el presidente anunció que acabaría con esta práctica empresarial. Pero el proyecto de ley ya estaba en discusión en el parlamento.

Mucho antes en el 2006, ante la falta de iniciativa por parte del gobierno de la Sra. Bachelet, un grupo de diputados tomó la iniciativa de redactar un proyecto de ley para acabar con el Multirut, ellos fueron: Carolina Goic, Adriana Muñoz, Sergio Aguiló Melo, Marco Enríquez-Ominami y Carlos Montes. Dicho proyecto de ley fue aprobado en la cámara, pero al llegar al Senado en enero de 2007, el senador Andrés Allamad impugna el proyecto ante el Tribunal Constitucional, que consideró que el proyecto contemplaba un aumento de fiscalizadores de la Dirección del Trabajo y que por lo tanto, al implicar nuevos recursos del erario nacional este proyecto de ley debía ser patrocinado por el gobierno. Durante el primer año del gobierno de Piñera la Directiva del Sindicato, compuesta por Alfonso Aguilar, Daniel Espinoza y Horacio Díaz, se reunió con el sub secretario del trabajo de la época, Sr. Bruno Baranda, quien nos recibió en su despacho del Ministerio del Trabajo junto a dos atentos asesores, y confirmó que un proyecto de ley al respecto sería enviado al parlamento, lo cual efectivamente ocurrió, pero se trató de un proyecto que obstaculizaba y no simplificaba el problema, por lo cual se encuentra paralizado en el parlamento.

A la postre el avance más significativo se ha producido en los tribunales que han reconocido los derechos colectivos e individuales que emanan de empresas que pese a constituirse en múltiples razones sociales son una unidad económica para efectos laborales.

Finalmente Piñera, exceptuando el periodo del rescate de los mineros, nunca gobernó con más del 30% de apoyo de la ciudadanía y con alto porcentaje de rechazo, producto que nunca de desligó de su impronta empresarial y olvidó por completo a los trabajadores, incumpliendo muchas de sus promesas políticas, entre ellas acabar con el abuso del Multirut.

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